Hace ocho siglos, en un remoto y agreste país del sur de África llamado Lesotho, nació un chamán de inigualable carisma y poder. Tan poderoso, que su nombre no se podía ni pronunciar sin ofender a los espíritus.

Todos auguraban un gran futuro para él y su tribu. Sin embargo, sin nisiquiera haber cumplido los veinte años, se retiró de la vida pública y se refugió en lo alto de una montaña a meditar, estudiar los cielos, hallar la receta de la inmortalidad y todas esas cosas que hacen los chamanes.

Todo cambió en 1957.

Ese año, la extinta Unión Soviética lanzó el primer satélite artificial: el sputnik. Este hecho no pasó desapercibido a los ojos de El Astronauta Chamán™, quien por entonces decidió que cuando estuviera preparado, lanzaría su propia cabaña espacial desde la cual repartir la felicidad.

¡Y ese momento ha llegado!

Tras décadas de duros preparativos, todos los años cerca de la navidad, desde 2008, despega El Astronauta Chamán™ para repartir dicha y jolgorio entre las gentes del mundo, arrojando regalos desde el espacio.